martes, 20 de junio de 2017

LA ´UNIÓN DE PERSONAS EXTRAÑAS







La unión de personas extrañas es posible en situaciones anormales. Juan ha leído mucho sobre esto, pero le resulta difícil llegar a creérselo. Piensa que las fronteras personales o ideológicas son tan fuertes, que impiden la relación con otros.
Pero hoy es domingo ha ido a un centro comercial con varias plantas, toma el ascensor para ir a la última, parece como si es la hora de venida a hacer las compras y otras cinco personas entran con él. La unanimidad parece que opta por la planta elegida por él. Por ello comprueban el botón asignado y se distribuyen por la caja del ascensor.  Todos van solos, la vestimenta declara la posición de cada uno. Pero hay espacio suficiente para tener su propio territorio.
Según inicia la ascensión comienza a tener unos tirones que disparan los primeros comentarios. Se detiene y se apaga la luz, a la vez se ilumina la de emergencia. Los seis buscan el botón de alarma. Pero es Juan el que esta más cerca el autor de la pulsación sobre el botón rojo con una campanita.
Una mujer comienza a decir el agobio que le dan los ascensores. Otro destaca la edad del mismo y como no le han cambiado. Otro esgrime razones económicas. Juan sigue pulsando el botón hasta que sale la voz de una persona para pedirles calma e informarles que acaban de avisar al personal de mantenimiento.
Los minutos y la impaciencia suben. Juan opta por sentarse en el suelo, es el único que lleva pantalones vaqueros raídos. Recoge sus piernas para dejar espacio a sus vecinos. Pasa el tiempo y toman la misma postura mientras siguen pulsando el comunicador. Nuevas palabras de calma. Pero ya el nerviosismo crece la mujer comienza a hiperventilar y tratan de calmarla. Es domingo y poco personal.

lunes, 19 de junio de 2017

EL LIBRO ESCONDIDO







Un argumento siempre buscado ha sido encontrar un libro donde se descubren las claves para cambiar el mundo. El material impreso ha sido como el contenedor del saber humano. Ha habido gente iniciada con el conocimiento necesario, para llevarlo a cabo. Lo peor es que el lenguaje es hermético, no accesible a una simple lectura, con lo cual, el trabajo se multiplica, pues hay que buscar a la persona hábil para descifrar el contenido.
El agua es agua pero dependiendo de la interpretación puede ser una u otra cosa y dependiendo, por tanto del interpretante, no se erija como sumo sacerdote dotado de poder.
La evolución del mundo ha sido conducida por todas estas personas que llevan a la humanidad de un lado a otro, incluso a la autodestrucción. Pero siempre con los beneficios personales del personaje líder.
Todo esta a la vista, de todos, para ser utilizado, solamente nuestras mentes modifican la construcción de una historia que de sentido a lo expresado o recibido.
En la época tecnológica, suena raro lo de los libros, como medio de transmisión del saber, pero hasta hace muy pocos años ha sucedido así. Es ahora cuando el abanico se ha abierto y mostrado todas sus varillas, que dan una imagen mayor, de lo pintado sobre ellas. Se muestran montones de opiniones, como siempre pronunciadas con diferentes criterios. Donde entre tanta paja hay que saber buscar la esencia. No es que la información sea mala, sino saber discriminar entre tantos artículos o mensajes. Ahora no hace falta emprender grandes viajes, dotadas de un cierto riesgo. Simplemente acotar los campos de búsqueda y saber elegir entre tanto material superfluo, con un criterio de discriminación.
Ahora es cuestión de encontrar los matices para que tanta versión sea la que necesitas. Labor rauda y no siempre fácil.

viernes, 16 de junio de 2017

¿POR QUÉ LLEVA GAFAS?







Juan se pregunta ¿Por qué lleva gafas? La explicación científica es por un defecto de formación de las imágenes antes de la distancia necesaria, por ello surge la compensación mediante unos cristales, para hacerla correcta.
Eso ya lo sabe pero ¿por qué cada vez hay más personas que necesitan una corrección? La respuesta es que nuestra vida se realiza en espacios cortos, nuestra vida no se expande hacía lugares lejanos. Nuestras ciudades se aglutinan en pequeños espacios, todo lo tenemos que tener cercano, la puntilla a sido el uso masivo de ordenadores, nuestra visión se limita más.
Juan quiere seguir yendo más allá. Y sugiere que puede ser que cada vez deseamos ver menos. Como si la realidad estuviera diseñada para aceptarla y desarrollarla en los espacios establecidos. Como entrar en un parque de atracciones donde el único objetivo es pasar y divertirse. Donde el consumo es lo realmente importante, donde el único cambio es pagar con dinero, por ello hay que conseguirlo de cualquier manera.
Ahí quiere llegar Juan para dar sentido a ese no ver correctamente, es como si las escenas fueran parte del consumo. Nuestra realidad se va adaptando a la proyectada por los planes de la sociedad globalizada. Por ello, quizás, nuestro rechazo a ver correctamente. Cuando ha compartido estos pensamientos con amigos, no han llegado a un acuerdo, pues las maneras de ver, las cosas, son diferentes. Cada uno vive su propia realidad y es ahí, donde debe surgir la tolerancia, en la discrepancia de criterios.
La trasmisión de la información de cada persona va definiendo un mapa, al recibir más, se crea un mapa mayor, formado de detalles aportados por cada individuo.
Juan retira sus lentes, las lava con agua y jabón, secándoles, restriega sus ojos y descubre que su mirada sigue siendo miope.

jueves, 15 de junio de 2017

LA ADOPCIÓN







Juan vive solo. Le gustan los animales. Por ello elige adoptar un perro. No quiere uno muy grande, pues su piso es pequeño.
El primer paso, es ir a una asociación donde dan perros en adopción. Un grupo de voluntarios gestionan el mantenimiento del recinto y del mantenimiento. Muchas ilusiones y ganas de dar un poco de cariño a estos animales abandonados o recuperados de situaciones embarazosas. Todos ellos tienen un pasado común: falta de cariño.
Por la cabeza de Juan pasaron muchas cosas pero pesaba más la que tienen estos perros. Él le ocurre lo mismo.
Pero de dos soledades no surge una compañía. Aparecen dos aislamientos. Sabiendo esto, emprende la adopción.
El recinto esta lleno de ladridos y saltos buscando a la persona nueva que aparece, como intuyendo que puede ser el que les libere de esa estancia. Saltan buscando la caricia pero en sus ojos una mirada de tristeza.
Juan sabe que solo lo podrá hacer con uno y de un tamaño reducido. Su apartamento no da para más.
No tarde en elegir a un perro de pelaje gris corto. Abona un dinero para el mantenimiento del lugar y compra una correa y un collar en el mismo sitio.
Van hacía su coche y le pone en la parte delantera. Están nerviosos y tras unos quinientos metros comienza a vomitar. Aparca y con la ayuda de unos papeles limpia el desaguisado. Visiblemente contrariado le regaña, aunque su automóvil ya cuenta con veinte años. Agacha su cabeza como modo de disculpa pero Juan no lo sabe ver. Siguen el camino y elige un nombre: le llamara “Brasas”. Extraño pero divertido, aun no le ha oído ladrar, buen síntoma. Pero en su cabeza surge la duda si habrá sido buena elección. Nuevos vómitos y la posibilidad de devolverlo, surge.

martes, 13 de junio de 2017

¿DONDE CONSTRUIRAN EL NIDO?







Alguien dijo: Dos seres vivos pueden quererse. El problema es cuando un ave y un pez se enamoran. Pero ¿donde construirán su nido?
Leía esto Juan, mientras esperaba la llegada de Ana. Lógicamente el querer a otro ser vivo no tiene que llevar a la anidación. Cuando se quiere a otro  no es necesario la ocupación de su espacio o el de realizar uno común.  Cuando se entra a un templo, puedes encontrarte a gusto pero no es necesario el tener que llevarlo. Juan piensa de esa manera, para encontrarse bien no es necesaria la ubicación, ni la brújula orientadora, ni siquiera la compañía es la disposición.
Deja el libro y cierra los ojos para reflexionar sobre ello. Ha estado en muchos lugares “mágicos”, pera esa magia tiene que contar con su capacidad de encuentro. Se imagina entrando en un cine, con muchas salas de reproducción, elige la película que quiere ver y entra en la misma. La decisión es la misma en la vida. Juan sabe que no solo hay que visualizar el film, sino poner toda la intención de nuestros sentidos para la realización plena de nuestra vida, no un espacio reducido de ella.
Se levanta de su sillón y va hacía la cocina para beber agua, toma uno de los vasos de colores que tiene en la estantería arriba y llena el mismo del liquido transparente. Una vez más, cierra sus ojos y comienza a beber muy despacio, dando vueltas en su boca, paladeando, mientras sus oídos son conscientes del ruido, de la acción generada. Siente como si regara una planta e intenta llevarla conscientemente hasta su estomago, en una visualización placentera. Poco a poco da unos pasos conscientes hasta el lugar de origen. Dobla su columna para sentarse de nuevo. Respira. Se estira.
Suena el timbre.

lunes, 12 de junio de 2017

EL SALUDO






Juan siempre que entra en un sitio responde “Hola” seguido de unos buenos días, tardes o noches. Piensa que saludando esta integrándose en un espacio que el no estaba y es una forma de respeto a quien allí se encuentra. Por supuesto, las respuestas son muy variadas desde quien ignora el saludo, hasta el que solo hace un leve gesto con la cabeza, como si fuera mucho esfuerzo contestar. Pero normalmente siempre es bien aceptada su manera de proceder.
Juan siempre recuerdo a los conductores de autobús donde, en algunos casos, parecen maquinas para conducir, olvidándose de la condición de personas que les transportan a destinos necesarios, en ese momento, para ellos. El pensamiento es que los  viajeros ya han aportado un dinero para sufragar la compra del billete y con eso va implícito, el saludo, ya no se les debe nada.
Tras observar el acto prometió no comportarse de la misma manera, con otras personas. Su cabeza no siempre esta contenta pero él, conoce que existen cosas importantes y esta es una.
Si alguna vez, se ha llevado por la inercia general, ha tenido un sentimiento de culpa, por no haber obrado como el quiso. Pero a la vez es un estimulo para seguir realizando.
A veces, cuando entra en un parque realiza un saludo mental hacia los seres que allí se encuentran: árboles, plantas y pájaros que allí se hallan. Y busca un lugar para donde hacerlo, aunque sea una labor, que solo le lleve, un minuto de su estancia.
El saludo, lo considera como un agradecimiento, para su existencia y de todo su entorno. Por ello no siempre lo verbaliza sino mentalmente, también lo puede hacer. Eso le llena personalmente y sabe que influye en su alrededor por ello no le resulta difícil realizarlo. A cada día.

viernes, 9 de junio de 2017

LAS PARTES DE UN ÁRBOL










Juan, Luís, Marcos y Martín se reunieron para estudiar un árbol. Lo que hicieron fue repartirse el trabajo. Uno se dedico a las hojas, otro al tronco, otro a las flores y el último a los frutos.
Su trabajo era muy meticuloso, les llevo un año de trabajo. Cada uno supo de la parte que tenía encargada un montón. Documentaron con muchas fotografías y artículos.
Llego el día de juntarse para agrupar la investigación. Cada uno, de ellos expuso sus conclusiones. Se felicitaron, pero descubrieron que habían perdido la generalidad el conjunto de lo que representa un árbol y solo se han preocupado por una parte de él.
Quisieron, tras unificar los criterios, lograr ver una visión de conjunto, pero esto es difícil pues cada uno anteponía la parte analizada, como principal, pues ellos eran lo que conocían. Las discusiones fueron arduas, pues cada uno de ellos veía la importancia de la parte analizada, sobre la de los demás, perdiendo de vista la unidad, que representa el ser vivo. Como compañero de vida.
Al final se unieron las cuatro partes como cuatro capítulos pero sin la parte integradora que ofrezca una visión de conjunto. Quien recibía el documento sentía la falta de un capitulo integrador. Se leían un conjunto de datos sobre la visión de las partes pero faltaba la integración aunadora del objeto de estudio.
Todos siguieron en la investigación y supieron más y más. Pero siguen perdidos en el conjunto. Como si tuvieran una parcela e ignoraran la zona donde estaban ubicados, con estratos iguales, clima, temperatura y paisaje
común.
El tiempo pasó y cada uno ofrecía conferencias maravillosas.  Se notaba que faltaba el nexo universal. En los turnos de preguntas se versaban precisamente en la relación entre los elementos que constituyen el árbol. Ninguna respuesta integradora, salía.