miércoles, 10 de enero de 2018

LA ESCALERA INESTABLE




Juan y Manuel, en sus encuentros semanales, fijaron para el día de hoy, comentar sobre los impulsos que nos obligan a consumir.
Como cada semana se preparan el tema y buscan, argumentos para debatir.
Fue Juan quien inicia: Me dado cuenta que sobre todo en las ciudades tenemos un gran impulso a consumir, más que en poblaciones más pequeñas.
Manuel, aporta, como si existiera una presión psicológica para actuar de esa manera.
  • Si te das cuenta, aporta Juan, la publicidad es el gran medio para transportar todas estas “necesidades”. Cuando creas un producto tienes la necesidad de venderlo y para ello te tienes que diferenciar del resto de personas para crear la atracción hacía el mismo.
  • Es curioso que queramos ser diferentes, cuando mejor nos encontramos es siendo masa.
  • Precisamente ahí esta la clave, el conservar la diferencia creadora de una personalidad atractiva. Como no siempre se puede construir con caracteres personales, la creamos con objetos. Es ahí donde aparece la necesidad de consumo. El ser privilegiados de tener unos artículos exclusivos, diferenciadores.
  • Es decir que lo que no se puede conseguir con la personalidad propia, se logra con artículos o comidas o viajes. Cada uno opta por un sistema, al final es consumo.
  • Es cierto que a nadie le apetece ser borrego u oveja, pero dentro de la manada se crea la necesidad de seguridad, antónima de miedos.
  • Quizás la posesión de objetos o cosas como decías nos lleven a diferenciarnos de los otros.
  • Al ser seres grupales, necesitamos de los demás. Pero a la vez son competidores, es la paradoja.
  • El arte de hacernos exclusivos es la escalera que te permite estar más arriba, por tanto de ver las cosas con una mejor perspectiva.
  • La escalera es inestable, siempre.

martes, 9 de enero de 2018

UN MAL DESCANSO




Juan sale de su casa, como cada mañana, para ir a la parada del autobús, ya tiene la hora, aproximada, de la llegada del mismo. Le ahorra el kilómetro y medio de paseo. Es temprano y hace frio. El vapor de agua sale de su boca como una pequeña nube que trata de unirse al blanco del roció. Hoy parece hacerse unido más jóvenes estudiantes que siempre hablan alto, con esa necesidad de hacer saber, que se encuentran allí y son importantes. Intentan discutir por todo en un afán de posicionarse. Esto alivia el letargo de los pasajeros habituales. Produciendo giros de cuello hacia los actores. La obra termina cinco paradas después. Con su ruidosa salida se vuelve a la realidad, relativa.
Toma su bolsa de comida y baja en la siguiente parada. Tiene asegurado su trabajo pues aprobó las oposiciones de funcionario.
Tiene una media hora para comer allí y luego un par de horas más e intentar hacer sus labores de casa o sociales. Algún tiempo para hacer algo de deporte.
La noche no ha sido buena, se ha despertado varias veces para tardar en encontrar el sueño y cuando creía haberle encontrado el despertador indico un cambio de posición.
Al entrar en la oficina, se restriega las manos en busca del calor abandonado en las sabanas.
Esta en un puesto de atención al público, que no le gusta nada. Hoy no está para aguantar muchas tonterías. Por ello saca su programa automático de respuestas secas e intentar que pase el día. Sus compañeros saben de las rarezas de cada uno y simplemente dejan a cada uno con sus formas. Pero hoy, Juan decide chillar, por no entender las instrucciones que esta dando a una mujer. Y si uno grita, él otro más. Todas las miradas fijas allí.

lunes, 8 de enero de 2018

UN DÍA MÁS





Juan sigue en la continuidad, de un día más, no ha observado los matices que le rodean, por el contrario cada vez muestra menos interés. Se siente más esquemático en lo que quiere lograr y el resto queda un poco de lado. Piensa que si simplifican las cosas serán más fáciles. Este pensamiento le lleva a aplicarlo a su vida personal y laboral.
Los matices y los aspectos que lleva el camino, le empiezan a dar un poco igual, no es el objetivo, este es lo importante, lo otro es un añadido, los añadidos dispersan de la meta. Al llevar este pensamiento a su vida le ha supuesto unos cambios con respecto a las personas que le rodean, familia, amigos, compañeros y conocidos.
Tan sistemático le llevan a ser una persona más aislada. Cosa que no le importa, al contrario se siente liberado de ataduras, al menos así lo siente.
Un día en un viaje de trabajo se sentó a su lado, María. Empezó a entablar conversación a pesar de las frases cortantes que recibe. Ella tiene la habilidad de dar la vuelta a las cosas.
Juan extrae su libro de la cartera con la intención de aislarse, pero una y otra vez tiene la interrupción de María, hasta lograr su objetivo. Juan cierra el libro y mirá a los ojos verdes de María. Con un hablemos indica haber sido derrotado y prestar la atención hacía ella. El viaje son cuatro horas, ya se cansara y podrá volver a su libro. Pero ella envuelve la conversación en una envoltura interior, donde se muestran las impresiones personales no estereotipadas. Al finalizar el viaje intercambian sus teléfonos. Tal vez terminen en el buzón de la publicidad. Pero algo ha despertado en Juan para sentir cada paso hasta la salida de la estación.

viernes, 5 de enero de 2018

LA ÚLTIMA CENA




Hoy se ha reunido la familia a cenar, los cuchillos están en el lado derecho del plato. Todos superaron la mayoría de edad cronológica, aunque hay duda sobre la otra, la mental.
Los García Cifuentes son muy apasionados y no se tienen gran aprecio pero son amantes de las tradiciones. Cada miembro se ocupa de traer un plato diferente para compartir, que raro suena en un clan tan dividido. Los padres se han esforzado de que esto sea así, pero ellos han sido uno de los culpables de esta situación.
Los cuatro abuelos también forman parte de la cena y todos esperan que la llamada de la muerte se pronto para poder coger una parte del pastel, atesorado, durante tanto tiempo. Quizás sea el sentimiento común de la reunión para hacer la cena.
El bajo del chalet se habilita para ser la recepción de la misma. El fuego de la chimenea trata de dar calor a una situación mas fría que en el exterior.
El vino es el de la bodega de la familia, el otro es agua del grifo. Cada miembro deja su plato aportado, mientras se suceden las miradas sobre la cantidad o el producto aportado. Los platos son de plástico, solo las copas y los cubiertos ofrecen una calidad superior a usar y tirar.
Los abuelos dicen unas palabras, recibidas con miradas a los teléfonos móviles o al suelo. Todos saben que sera la última reunión. La chimenea es alimentada con toda clase de desechos que va generando un humo negruzco sin poder ser evacuado. A nadie se le ocurre abrir las ventanas, esperan que lo hagan otros, mientras comen en silencio. No hay cruces de miradas ni de palabras. En una hora todo habrá terminado y regresaran a sus casas.
La comida y bebida produce sopor.

jueves, 4 de enero de 2018

SALIDA DE LA ZONA DE CONFORT



A Juan se le educo en un mundo de miedos, todos ellos los interiorizo y los desarrollo como la normalidad. Nunca se paro a razonar, por ver si tenían sentido, sino que se creyeron como un credo espiritual.
Temeroso, no tubo amigos, pues le podían engañar y llevar a situaciones que no eran las suyas. Solo se desarrolló en su familia, en el único estado de seguridad. Cuando fue saliendo de su circulo de confort solo encontró hostilidades. Terminó la escuela y encontró el trabajo que la familia le proporciono.
Allí cumplió su horario laboral pero apenas interactuaba con el resto de compañeros. Se apartaba de las bromas y de las celebraciones, siempre poniendo cualquier excusa. Por lo que se le colgó el sambenito de bicho rarito.
Por supuesto las mujeres no estaban en su órbita y conseguía rehuirlas. Su deseo de ser padre era un frustración, quería enseñar a su vástago todo lo que el sabía.
Esté aislamiento le llevaba a desconocimiento de otras ciudades y parajes, solo sustituidos por la visión en las cadenas de televisión.
Juan tiene quince días de vacaciones y decide salir de su circulo e ir a un paraje inhóspito por su climatología en otro continente. Allí cuenta con alojamiento y manutención. Solo algunos animales, fácilmente observables le ocupan su tiempo, como si viera un documental.
Tanto tiempo, consigo mismo, en un sitio tan hostil le lleva a reflexionar sobre todo en su vida y cuestiona las bases de su manera de ser. Lo cual crea un conflicto interno, pero comienza a olvidar el miedo. Esa desnudez le produce una sensación de piel erizada pero esperanzadora. Se empieza a sentir a gusto lejos de familia, ideas preconcebidas. Como si hubiera abierto una ventana y entrara una bocanada de aire fresco en un ambiente turbio.

miércoles, 3 de enero de 2018

EL RESPIRO DE LA ÚLTIMA CUESTA



Juan se sorprende de la noticia sobre un asesinato y como el autor mantiene durante mucho tiempo el recuerdo del acto. No ha sido imputado por él, pero su conciencia no esta tranquila. Ha sabido esquivar a los investigadores y se ha encontrado a salvo. Pero en su pensamiento surge que si ha sido autor una vez lo puede hacer en más ocasiones. Cree tener controladas las situaciones pero es difícil no dejar un cabello en el lugar menos indicado. Como al haber cometido el crimen puede repetirlo de nuevo y así, en una espiral ascendente en otras ocasiones, esa magnanimidad que concede el poder, sobre los demás, aunque sea la vida de ellos.
Juan entiende que ese pensamiento obsesivo se produce una y otra vez en su cabeza, con el agravante de seguir actuando. Y el juego de no ser detenido, produce esa sensación de ser persona muy importante, incluso los medios de comunicación dan alas para sentirse así.
Razona que ese sentimiento de culpa va generando un odio en su interior que le va pudriendo y llega el momento de tener que confesarse culpable para limpiar el pensamiento tortuoso, perseguidor en cada momento de su vida.
Como hay errores, no controlados que facilitan el acceso a su detención y posterior declaración. Parecido a subir una cuesta muy empinada y la necesidad de parar, en lo alto de la misma, y tener una profunda respiración y sentir un alivio reparador.
Quiere comprender los motivos de su actuación pero detrás hay un numero de cosas muy diferentes que forman la personalidad de cada persona.
Los medios de comunicación se manifiestan como el triunfo del bien sobre el mal y como podíamos haber sido su siguiente victima, por ello surge el respiro, de la última cuesta, en la población en general.

martes, 2 de enero de 2018

LA LLAMADA DE TELÉFONO



Juan llama por teléfono para decir que va a ir a casa de María. Pero la respuesta es negativa, tras un pequeño balbuceo, contesta que no a estar. Juan hace una mueca de disgusto y se despide de ella. Había buscado el día y la fecha para encontrarse con su amiga. Incluso ha comprado un regalo. Después de colgar nota un vació en si mismo. Sus expectativas se han truncado. Como una catarata sus pensamientos van contra ella, tomá la decisión de apartarla de su vida, no quiere volver a saber de ella. Juan no tiene términos medios o es blanco o negro, los matices no los consigue introducir en su mente.
Se derrumba en el sillón y sigue haciendo su plan de olvido.
María ha notado el tono de la despedida y conociendo como es. Decide llamarle pasadas unas horas. Le dice que tenía hora en el especialista y por ello no le pudo atender. A Juan le suena a disculpa, pero ha tomado una decisión y se elige en ser dominante, juega con un lenguaje de sorna bastante despectivo, como si estuviera en una posición de poder, pero sin estarlo y sin ser. La despedida es seca.
María queda en una sensación de malestar, pero se siente culpable por no haber aceptado su visita, ahora todo esta perdido, por esa posición suya de no aceptar la visita de Juan cuando ella no la ha solicitado. El revuelo de posiciones dominantes ha dado al traste con una relación de amistad con posibilidad de haber sido de otra mayor, la de pareja.
En un despecho, Juan borra el teléfono de María, no quiere volver a saber de ella, se siente rechazado y por tanto humillado y eso no lo va a consentir. María también se siente victima y sigue igual.