lunes, 10 de julio de 2017

EL JUEGO DE LA MUERTE







El juego de la muerte es todo aquel que realizas desafiando que como resultado puedes morir. Es un resultado no presente en tu cabeza, pero por supuesto, es posible.
Uno ve imágenes en la televisión, en diversos videos y muestran como el hombre, desafiante participa en ese espectáculo. Necesita de la adrenalina surgida en ese momento para demostrarse, a si mismo, lo valiente y lo ganador que se es. Pero en todo juego surgen dos resultados: ganar o perder. Aquí surge el problema cuando el resultado es el segundo y la tragedia es el resultado final. Entonces, los de fuera, lo achacaran a la mala suerte, sin pensar que cuando una persona juega tiene los dos resultados.
Me refiero a todos los deportes de riesgo o motar en un coche y jugar con la velocidad, pera mostrar un control, o correr delante de los toros para demostrar que lo puedes hacer y salir ileso. Y con el mensaje de si, una vez me salió bien, las siguientes también, porque soy capaz y puedo. Pero ocurre que al ir tantas veces el cántaro a la fuente, puede que se rompa. Siendo un resultado descorazonador.
Solo se valora el vencer, el ganar, cualquier otro resultado es achacable a un mal día, mala suerte y cualquier superchería responsable de nuestro resultado.
Alguien puede recibir mucho conocimiento en una biblioteca o aburrirse de estar rodeado de libros cerrados y alomados. Lo importante no es el riesgo sino el aprendizaje en la vida y está se puede conseguir desde el anacoretismo de los antiguos monjes hasta buscar la quietud de una flor o una planta o del caminar o del correr, cada persona busca su aprendizaje de diferentes maneras. Pero en el juego está presente la adicción y por tanto la repetición y falta libertad.

viernes, 7 de julio de 2017

SE TE OLVIDO







-Juan, se te olvido traerme los libros que te pedí ayer.
-Si la verdad es que cuando salí de casa tenía una sensación de faltar algo, cuando te he visto, dije: ya se. Los libros de Andrés. Ya no me da tiempo pero mañana no me faltaran.
-Te llame anoche para recordarlo. Sino te importa a medio día iré por ellos a tu casa.
-No puede ser pues no comeré en casa. Tenemos comida de compañeros.
-Vaya, quería iniciar hoy el trabajo. Intentare ir a una biblioteca por ver si los encuentro.
-Lo siento pero el encargo se me fue de la cabeza. Tendrás que apañarte con búsquedas en Internet. Esos libros están descatalogados.
Andrés pensó en la mala cabeza que tiene su amigo Juan. Y eso le crea cierta inseguridad, pues ya no está seguro si lo que quedan el día anterior será motivo de recuerdo.
Juan no le da importancia porque cree tener buena memoria y por ello lo deja en despistes, asumiendo como una realidad propia de su ser.
La frase “se te olvido”, le marca y decide utilizarla para hacer bromas. Ante diferentes situaciones empieza a aplicarlas, con un doble sentido para aquello que físicamente estamos preparados pero obviamos. Como “se te olvido tener hambre” o “se te olvido traer las piernas” para expresar que llegas tarde. Tanto la introduce que llega a pegarse en el comentario de los amigos. De esa ha logrado que un comentario pueda ser una losa por lo pesada y asfixiante que pueda ser. Ha logrado transformar el comentario en algo banal. De esta manera ya no le hará daño.
Andrés se da cuenta de ello pero no consigue relacionar el efecto que tiene en su amigo. Como si fuera un regalo envenenado, molesto y ocupante de su manera de estar.

jueves, 6 de julio de 2017

EL VIVERO DE ÁRBOLES







Una antigua escombrera se esconde bajo el suelo. Hoy es un feliz vivero. Donde diversos árboles y plantas, mostrando una clasificación interior. No hay cercas que lo delimiten como cuando se intenta poner puertas al campo, para delimitar a la posesión o las fronteras entre países. Tres puntos de riego aportan el soporte hídrico del entorno.
Descubrir el lento crecimiento de sus habitantes, con la enseñanza que nosotros no estamos en la posesión del tiempo, ellos seguirán en su mayoría más años que nuestra propia vida. Pero alguien dijo: “si supiera que mañana moriría, plantaría un árbol”.
Con esta norma de desprendimiento agradeces todo lo recibido, que es mucho, pero que pronto olvidamos. Acercarte a esta naturaleza que parece que sobra o solo esta destinada a las macetas, en nuestra vida urbanita. Todo lo demás es importante, las transacciones, negocios, contactos, publicaciones, etc. Que marcan un ritmo diferente a ese otro. Seres dotados de energía, menos cuantificable que el patrón dinero, marcador de nuestras alegrías y frustraciones.
Contemplar como una corteza se retuerce, sirviendo de paso al caminar de las hormigas, como se resquebraja, cortando la unidad de la estructura para ser eso mismo y dar el carácter de su especie. Como la pequeña hoja va tomando consistencia y se desarrolla hermosa, captadora de la energía solar para acabar, terminada su ciclo, en el otoño con un cambio de color y de transformación, para volver al mismo punto que la origino: la tierra.
Al entrar es comparable al hacerlo en una hermosa catedral, donde vas descubriendo los diferentes puntos de su arquitectura o la disposición de las esculturas que lo ornamentan. Si se puede aun más.
Que diferente es la disposición de entrada a uno y a otro sitio. Simplemente por la disposición de recepción, en uno u otro lugar.

miércoles, 5 de julio de 2017

LA LUZ DE ANA







Juan se caso con Ana hace quince años. Ella es una mujer muy atractiva, por donde ella pasa deja huella.
Juan es más mediocre, es una persona anodina. Pero encontró en Ana lo que por el mismo no podía conseguir. Su proyecto de vida se ha ligado a su mujer, se siente muy agradecido pues ha llenado su vida, por tanto estar junto es la manera de brillar y despertar cierta envidia.
Como cualquier persona, tiene sus altibajos, pero es capaz de solucionarlos, sin problemas. Juan admira está habilidad que el siente no poseer. Su pensamiento es que cuanto más luzca Ana, él lo hará de igual manera. Y ha dilapidado mucho dinero en joyas y vestidos. Aunque su economía se resienta.
No han conseguido tener hijos, pero es un objetivo que paso a tercer o cuarto nivel, por ello dejo de tener importancia. Juan pensaba que un vástago competiría con su propia persona y volvería a encontrarse en la mediocridad, de la que pensó haber salido. Por ello no es un tema para retomar.
La naturalidad, espontánea, de Ana la llevaba a situaciones embarazosas con su marido, pero tiene la habilidad de salir de todas ellas. Con lo que la tranquilidad, llega una y otra vez a la mente de Juan.
La boda represento en Juan una conquista, un tesoro del que no puede desprenderse. Pero igual que ella iba mejorando, mentalmente y físicamente, él retrocedía y se conformaba con ser su sombra, por ello, nunca luce y se conforma con ser el rasgo de la proyección.
Juan era consciente de ello pero dejó de ser protagonista a ser actor terciario, por ser el marido de Ana. El circulo, ha creído tenerle cerrado y eso desencadena su estado actual, donde un conformismo le lleva a un letargo enquilosante angustioso.

martes, 4 de julio de 2017

LA GRAN AVENTURA







Juan es un chico de seis años. Tiene unas gafas con cristales redondos y más de una vez reparadas.
Es un muchacho inquieto, luchador por conseguir su autonomía. Un buen día, su madre le permite ir a entregar unos papeles a una tienda dos calles más debajo de donde vive.
Juan lo vive como una gran aventura, por fin consigue ir el solo con su patinete para hacer algo, sin tener que ir con sus padres ni hermanos. Agacha su cuerpo en busca de más velocidad y aventura, pero alguna mirada hacía atrás busca como su madre y hermanos toman otra dirección. Ya no hay vuelta, ellos van a comprar. En el paso de cebra mira varias veces en ambas direcciones, a pesar de ser sentido único. Y trata de hacer, su misión, lo más rápido posible. Para luego ir al parque y poder contar la aventura a sus amigos. Pero no puede evitar una y otra vez mirar entorno a la seguridad perdida. Pero allí ya no hay nadie conocido, empieza a dudar si sabrá hacerlo bien, ruta realizada muchas veces, pero ahora es el solo, con los dos estímulos, contrapuestos.
Enseguida llega a la tienda donde tiene que entregar la bolsa, con un departe de mi madre. El dueño le da las gracias y le restriega la cabeza, alborotándole el movido pelo. Y un ten cuidado.
Lo siguiente es ir al parque, otras dos calles para arriba, pero su vehiculo tiene mucha fuerza y sortea los peatones que interfieren su destino. Enseguida llega pero para él ha sido una gran prueba de fuego, ha sido útil y ha sido capaz de realizar una gran misión.
Juan busca a sus amigos para contarles lo que ha sido capaz, siempre exagerando un poco, para poder ser más valorado y reconocido.

lunes, 3 de julio de 2017

SUS OJOS SOSTIENEN UNAS ENORMES BOLSAS







Sus ojos sostienen unas enormes bolsas, según van pasando los días se acrecientan. La lozanía la perdió hace unos años.
Ana trabaja en una peluquería, cuando tiene tiempo sale a al calle, para fumar un cigarro que no siempre apura.
Su aspecto ha ido decayendo en esta última etapa. Se ha abandonado la alimentación, su imagen corporal y se siente como un capazo receptor de turbias cosas, tanto en su vida personal como la de otros, cercano a ella.
La peluquería siempre ha sido un nido de murmullos, donde todas creen tener la verdad de las cosas.
Pero Ana en estos dos años ha bajado el pistón de su vida, haciéndola más despreocupada.
Trabaja solo por las mañanas. Por la tarde ha tenido siempre tiempo para ocuparse de la crianza de sus dos hijos, ahora adolescentes y cuidar la casa, hasta la llegada de su marido, allá por las seis de la tarde. Su relación con él se ha ido deteriorando, precisamente desde hace dos años y los problemas de sus hijos ya son diferentes, con lo que se siente desbordada.
Su casa es pequeña tiene dos habitaciones y el comedor. Donde se hace toda la vida hogareña. Una mesa donde se come y otra auxiliar donde los muchachos hacen los deberes, aunque en realidad es un nido de disputas.
Ana sin querer o queriendo va recogiendo cosas continuamente, las va guardando como en bolsas, similares a las que cuelgan de sus ojos.
Su desvalorización es cada vez mayor y no se siente apoyada. El trabajo se le antoja rutinario y siente tocar fondo, con todas sus consecuencias.
El verano parece estar cerca pero quizás no valga para enderezar su vida, al menos así lo piensa. Con lo cual pierde el estimulo gozado hace años, con la narración del mismo.

viernes, 30 de junio de 2017

VAYA, TÚ POR AQUÍ







-Vaya, tu por aquí. Saluda Juan a su compañero Domingo.
-Si como hace diez años. Es la respuesta al sarcasmo.
-No, pensé, que hoy no venias, por tener cita con el especialista.
-Al final me llamaron para suspenderla y me llamaran para decirme cuando, me suena que pasaran otros seis meses.
-Entiendo que no será muy urgente.
-La verdad, es que ya me da un poco igual, al principio estaba nervioso por el diagnostico. Pasado el tiempo, sigo llevando una vida normal, sin dolores, me da un poco igual. Casi prefiero no entrar en el círculo de la sanidad, pues te marean y hacen mil pruebas para decirte  esto es la edad.
-Menos mal que no eres aprensivo, Domingo.
-Creo haber logrado ese equilibrio de entender la vida de otra manera. Estoy más tranquilo. Por ejemplo, este trabajo, que llevamos, puede hacernos llevar que no vamos a ningún sitio, pues es rutinario, sin embargo esa manera de pensar la podemos rectificar. Cuando venía hacía aquí lo he hecho cantando, solo para mi y me he sentido mejor, aunque la canción haya durado quince minutos, la tenía ocupando mi cabeza, mientras descubría los árboles, los coches y las personas que me cruzaba. Ha sido diferente.
-Me vas a tener que prestar esa canción, contesta Juan.
-La canción era lo de menos, estaba poniendo música en mi vida, dejaba de ser un espacio vació. Te animo a que lo pruebes.
-Nada será cuestión de encontrar la canción y venir de otra manera.
-También puedes empezar a la vuelta. Si elegimos trabajo rutinario, realmente, nos encontraremos con él. Ante el mismo estimulo siempre obtenemos la misma respuesta. Pero si modificamos la capacidad de recepción es diferente.
-Estás hecho un filosofo.
-No solamente estoy aprendiendo y eso ya es más que suficiente, es maravilloso.