sábado, 7 de noviembre de 2015

LA VIEJA ESTACIÓN




Junto al parque esta la antigua estación de trenes, sitio muy frecuentada antaño, ahora sustituida por los diferentes autobuses y coches. Siguen pasando un tren por la mañana y otro por la tarde, aunque también pasan varios trenes de mercancías. La curiosidad por quien venía, era un motivo para pasear por ella y ser punto de reunión.
La nueva estación de autobuses, no tiene el sentido de reunión de la gente, se ha perdido ese interés y como consecuencia se va deteriorando, al igual que el parque, que ve como sus árboles van cogiendo enfermedades y se van podando como única solución.
El gran reloj sigue presidiendo el anden, curiosamente sigue funcionando y el sistema de megafonía también funciona en la voz ronca de un mensaje grabado, cuando llegan las dos paradas diarias.
La ciudad ha crecido hacía el otro lado, como dando la espalda al esplendor que tuvo hace años. Hay un proyecto de soterrar las vías a su paso de la ciudad para evitar que las vías separen los dos lados de la ciudad. Esto sera la puntilla al entorno y lo que fue un sitio de encuentro, dará lugar a una nueva avenida. El pasado hay que enterrarle para dar lugar a la funcionalidad de las cosas.
Las hierbas silvestres van ocupando, el entorno y la sensación de dejadez, aparece con la basura acumulada y el espacio ocupado por personas marginales, que encuentran su lugar en la ciudad. La visera del anden protege de sol y lluvia y hasta de frió.
Un convoy de mercancías pasa accionando su silbato. Los pasos a nivel fueron sustituidos por puentes y pasos subterráneos, esto quito muchos accidentes y unió las dos partes de la ciudad seccionados por los raíles. Al pasar el último tramo de la estación, descarrila el tren.



viernes, 6 de noviembre de 2015

LA ESCUCHA




Alguna vez te has sentado en un sitio, tranquilo y has comenzado a escuchar, te das cuenta de todos los ruidos o sonidos que puedes oír, da igual lo próximos o lejanos que se encuentren. Comienzas a entender uno de tus canales de percepción del mundo circundante. No es necesario que agregues pensamientos, ni juicios, ni ideas. Solo déjate sentir. Le va diciendo Daniel a Juan, sus palabras se acompasan de un ritmo pausado, dejando silencios para hacer llevar a ese estado de una manera pausada.
Ahora cierra tus ojos y siente la que esta sucediendo a tu alrededor, no juzgues.
Ambos se sientan en un banco y permanecen abstraídos hasta la aparición de una moto con un sonido estridente. La magia lleva a los ojos a tomar las riendas y lo primero que hacen es mirarse uno a otro.
- ¿Cuanto tiempo hemos podido estar? Pregunta Juan
- Es lo mismo, el tiempo empleado, hemos estado en una meditación en medio de la ciudad. No hace falta irse a lugares especiales. Tu templo eres tu.
- Parece fácil
- Realmente lo es. Nosotros somos quien lo complicamos con pensamientos e ideas preconcebidas.
Se levantan y tienen la necesidad de desentumecerse, y por ello agitan sus cuerpos en busca de la salida a su concentración.

- Que curioso como complicamos las cosas, dice Daniel, un concepto taoista nos enseña que cuando comamos, comamos, cuando trabajemos, trabajemos y cuando bebamos, bebamos así de simple. Normalmente hacemos las cosas automáticamente no disfrutando de lo que hacemos, por eso siempre tenemos la necesidad de querer llenarnos, y lo hacemos con cosas materiales para que ocupen ese hueco, y sentirnos plenos. Error que lleva a la vorágine de las cosas materiales y su consumo desmedido. Sin sentir lo que tenemos a nuestro alrededor.

jueves, 5 de noviembre de 2015

EL VIAJE




Juan planeo un viaje con un amigo, van a otro país. Solo tienen tres días. Todas las ciudades cuentan con muchos recovecos que ver, y en la periferia suelen encontrarse otros tantos puntos turísticos. Pero Daniel le gusta ver el mayor numero de cosas posibles, ya que no siempre se puede llegar hasta allí.
Juan es una persona bastante tranquila, pero no suele saber decir que no. Su pensamiento es que si utiliza el monosilábico, hará una confrontación con su amigo, cosa que trata de evitar a toda costa.
El nerviosismo de Daniel arrastra a cualquier persona que este cerca de él. En el aeropuerto no consigue encontrar los billetes que están en su libro de lectura, los tiene en su mano sin darse cuenta y busca en todos los bolsillos de la bolsa de viaje. El problema se resuelve al caer el libro y con el salen los mismos.
- Creo que tenemos tres días para disfrutar de la ciudad que vamos a visitar, debemos disfrutar lentamente su pulso. Si queremos ver muchas cosas, disfrutaremos muy poco, terminaremos cansados y un poco frustrados por no haber visto más cosas. Le comenta Juan.
- Si pero es una pena no ver un montón de cosas que están ahí.
- Lo importante no es sumar sino disfrutar lo que vemos, si lo hacemos corriendo, perderemos el sentir de donde estemos.
- Ya, Juan, pero me resulta difícil pensar de esa manera, pues pienso que no logramos los objetivos.

- Pero a quien hay que mostrar esos objetivos, piensa que son para nosotros, no tenemos que rendir cuentas a nadie. Un paseo sin prisa es suficiente para impregnarnos de todo lo que nos rodea. El corazón tiene que seguir llevando su ritmo acompasado y dejando paso a unos pulmones que recogen olores.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

EL LIBRO DE JUAN




Juan escribe, su objetivo es ser un brillante autor. Ha elegido el formato que puede abrir las puertas del éxito. Quiere destacar, triunfar.
Se encuentra con su amigo Daniel y le hace conocedor de su idea.
- O sea que quieres ser un escritor de prestigio, no es así.
- Por supuesto quiero triunfar como otros escritores.
- Muy bien Juan, es una buena idea. Sabes cuantas personas escriben libros al día.
- No lo se.
- ¿Sabes la diferencia entre ellos?
- No, contesta Juan.
- Te la diré que todos disfrutan en lo que hacen, no se fijan en un objetivo, que seguramente sera banal.
- El éxito, no es una cosa banal.
- Te comento que es efímero, la necesidad que otros reafirmen una actividad que haces porque te gusta. Esa es la diferencia, todo no se puede fijar por objetivos sino por el beneficio que nos aporta día a día.
- Si otros logran ser reconocidos, yo también.
- Ahí esta el problema, que necesidad tienes de ser reconocido.
- Hombre te da fama y dinero que te permite llevar otra vida.

- Vuelves a dar otra clave que la vida que llevas no te gusta, por ello cambia los conceptos de recibirla, de esta manera sera diferente. Tu puedes ejercitar un deporte y no sentirlo, tu puedes escribir y no sentirlo porque es una escritura condicionada, no eres lo suficiente libre para expresar lo que deseas, porque tu pensamiento es conseguir un libro reconocido popularmente, por tanto estas haciendo un best seller que es lo que mas se vende y por ello lo que se demanda. Cuando escribes para ti, llegaras a quien tengas que llegar pero no te meterás en mundos donde no eres libre, pues tu vida sera artificiosa y ya no disfrutaras. 

martes, 3 de noviembre de 2015

PILAR Y JUAN




Tu puedes equivocarte igual que yo, eso es una cosa normal, lo malo es empecinarse en que nunca entiendes bien. Pues estoy en la fase de poder en la cual no admito que me pueda equivocar. Así contesta Juan a Pilar.
Muchas de sus discusiones vienen de la misma situación, lo cual termina debilitando la relación, parece que lo mas importante es lo que se ha dicho sin valorar la relación en general, al haber una puerta que chirría cuando se abre, parece que la casa no funciona correctamente. Siempre es cuestión de escalas pero sabiendo que las mismas, las colocamos nosotros. Al hacernos conscientes de ello la cosa cambia.
- La puerta puede sonar, pero no es sinónimo que la casa funcione mal. Dice Juan a una apesadumbrada Pilar.
- Ya pero te lo he dicho muchas veces.
- Es verdad pero para mi no tiene importancia.
- Pero para mi si.
- Que has hecho para cambiar esa molestia.
- Yo no puedo desmontar la puerta, no tengo fuerzas.
- Siempre se puede buscar un plan alternativo y tu no lo has hecho, has actuado como un ariete para utilizarlo contra mi. No es necesario la confrontación.
- Entonces, según tu, tengo que seguir oyendo el ruido.
- Te vuelvo a repetir que a lo mejor con pasar una lija por debajo de la puerta puede ser suficiente.
- Y porque no me lo has dicho antes.
- Porque no me lo has preguntado. Contesta Juan
Al final del dialogo, crispado, la lleva contra su pecho y la da un beso. Pilar ha dejado su hacha de guerra enterrado en la ferretería.

- Los supuestos nos separan mas que nos acercan, siendo el objetivo el contrario, no puede ser tan difícil hacerlo, solo se necesita voluntad de hacer.

lunes, 2 de noviembre de 2015

JUAN Y EL GRAN SUPERMERCADO


Juan entra en la gran superficie donde se amontonan un puñado de tiendas, restaurantes, gimnasio y salas de cine. Para dotar de todo lo que necesita una persona urbana. Desde los conceptos importados de América. Donde el dinero te puede conceder todo lo que necesitas, la idea de carencia que se implanta en nuestros cerebros y que puede ser vacunada con el dinero. No importa el numero de horas que hayamos empleado para obtenerlo o el método, lo importante es poseer y ser acallada la miseria o estrechez.
Juan a reflexionado muchas veces sobre esto, pero resulta difícil ir contracorriente, por ello se une como uno más, montado en su coche que le facilita transportar mas cosas a su casa. Al ser sábado la afluencia es mayor, aunque ya ningún día esta cerrado. Se tiene ocupado una parte del ocio a nivel familiar, pues se come allí mismo y luego una película, es suficiente para romper un día con la rutina del trabajo. Curiosamente los carros de la compra han aumentado de volumen para poder añadir mas cosas, que simplemente se adquieren porque están a muy buen precio. Acumulando cosas dos y tres veces iguales, con el argumento de que es una oferta muy tentadora. Los comercios circundantes recogen las miserias que no han llenado en el gran supermercado, las migajas les son suficientes para poder pagar los alquileres altos y las condiciones del poderoso. Ajustan los precios para poder competir con el grande.
 Juan a confeccionado una lista reducida pero siempre traerá algo mas, que justificara el haber ido hasta allí.

Niños chillando por los pasillos y colas para pagar, no le desalientan y seguramente la próxima semana, repita actuación. Pues se da cuenta que tiene el poder comprar, por ello se encuentra realizado. Y satisfecho con su vida.

domingo, 1 de noviembre de 2015

JUAN Y EL VALOR DE LOS METALES




Un lunes se reunió Juan con con su amigo Daniel. Es el día que tienen establecido para verse, puede variar la hora pero no el día.
Siempre hablan de algún tema que han acordado durante la semana y elaboran argumentos sobre el mismo.
No se sabe porque eligen un tema y a partir de él traen elaborado unos argumentos. Esta semana lo han hecho sobre los metales preciosos, aquellos que son base de la economía, luego derivan hacía cualquier cosa.
Daniel argumenta los pros de cada mineral y lo que han supuesto para toda la historia hasta convertirse en casi nada actualmente, porque todo es virtual.
Aquí Juan hace una analogía comparando los metales con la edad, haciendo la metáfora de que la luz reflejada en un río por la mañana es plateada y por la tarde, al atardecer se pasa a dorada. Con el símil de la mañana, como juventud y el atardecer con la edad senil.
-Fíjate que cuando cae la tarde , la gente mayor, tiende a recluirse en sus casas, no vaya a ser que la señora de la guadaña, les recoja fuera de su protección. Sin saber que muere tanta gente dentro del hogar como fuera de él.
-Si, es curioso, la velocidad de recogerse al atardecer de las personas mayores, dice Daniel.
- Por eso contrariamente al valor que se da al oro por su menor cantidad, puede ser un símbolo de la luz, proyectada en un río. Comenta Juan.
- Creo que estas rizando el rizo, pero es tu impresión, que es otra manera de ver las cosas.

- Por eso voy a defender el valor de la plata como valor de savia nueva, frente a la del oro, como valor caduco. Y cuando vemos que el valor de los metales es efímero.