viernes, 30 de octubre de 2015

EL CUENTO NUMERO CIEN




Cronológicamente he llegado al cuento numero cien, de trescientas palabras. Juntos hemos llegado a esta cifra, tu como lector y yo como autor.
Una vez escribí un cuento sobre la importancia de dar las gracias, hoy tengo que repetirlo, para expresar al agradecimiento por el hecho de que me vayáis leyendo desde los lugares mas insospechados de este planeta, que parece muy grande, pero gracias a un medio como Internet podemos comunicarnos y saber de historias, de sentimientos, de hermanos, todos los humanos lo somos, aunque busquemos mil y un razonamiento para separarnos, para ser diferentes, no podemos marcharnos somos, diferentes, no somos masa. Argumentos para separarnos y no para afrontar proyectos en común, para solucionar los problemas que estamos infringiendo a este planeta.
Con la esperanza de que muchas personas están trabajando en ese sentido, desde una labor callada, no hace falta hacer ruido para manifestar lo buenos que somos.
En esa labor callada, vamos encendiendo nuestras velas y ponemos luz donde todo indica que son tinieblas. La realidad y la verdad es la que nosotros hagamos, ese es nuestro poder, aunque nos sintamos minúsculos y aislados.
Trato de escribir un cuento diario y el objetivo es llegar a los trescientos, que serán treinta mil palabras en vuestras pantallas.
Queda abierta la comunicación con vosotros para que mediante un correo electrónico me deis vuestra opinión. Mi correo es pacodesiempre@gmail.com Entre todos haremos este proyecto que son los cuentos en este formato. Vuestros comentarios enriquecerán mi posición de autor, que no aislado, separado de la realidad de cada uno de vosotros.

A veces parece que la reducción de palabras da poco juego pero no es verdad, puedes poner muchas ideas, unas escritas y otras sugerentes, que es la que ayuda mas a la imaginación a despertarse y a sentirse grande.

jueves, 29 de octubre de 2015

JOSÉ Y LOS ÁRBOLES




José comienza a salir a un parque, lo suficiente grande donde ver grupos de árboles de diferentes especies y tamaños. Y ponerse junto a su tronco y cerrar los ojos para sentir la vibración de esos seres vivos. Acompasar su respiración y sentir.
La imagen que presenta es la de un raro, que se queda extasiado con los hermosos vegetales. Tiene uno preferido que es un platanero centenario, pero va cambiando, según su estado de animo, castaños de indias, tejos, olmos, alcornoques, que conviven en ese espacio, parece una isla entre la voragine de casas y calles. Con gente corriendo hasta para pasear.
José aprendió esta técnica de una mujer en un programa de televisión. Y decidió en llevarla en practica muchos días. Los primeros días le daba un cierto corte y sin sentido, pero según experimentaba su estado, se dio cuenta que era una meditación, de tal manera que se encontraba bien consigo mismo y por tanto, con las personas que le rodean y, hasta, con la hostilidad de la vida moderna. Donde el hombre se aleja de si mismo para permanecer en una pecera expectante.
Un día se acercaron cuatro amigos para preguntarle que hace muchos días. Se pusieron en circulo en torno a él, y fue explicando las sensaciones recibidas.
Tras unos minutos buscaron un árbol para sentir lo aprendido y luego quedaron para contar sus emociones.
Parece mentira como cuatro personas habían sentido cosas tan diferentes, pero todos volvian con un sentimiento de paz interior.

José explica que los miedos y las dudas son nuestros grandes enemigos, pero con el conocimiento que hemos sido nosotros quienes los hemos construido, por ello los capacitados para derrumbarlos, trocearlos y hacerlos polvo, para que una ráfaga de viento dispersara, lejos, sin producir daño ni a nada ni a nadie

miércoles, 28 de octubre de 2015

EL LIBRO GUIA



El libro parece una guiá para poder desarrollar la vida de uno mismo. Esto es genial te indica todos los pasos que debes hacer.
Pero este libro tiene un gran problema se olvida que delante de las letras se encuentran personas. Tan diferentes como hay en en el mundo y tratar de clasificar en paquetes, sufren de la marginación de todos aquellos que comparten varios. Curioso no se puede aplicar a nivel universal.
Lastima pues para muchas personas, el seguir una hoja de ruta despeja de responsabilidad y de duda.
Al poner normas universales, hace que sea un texto con palabras muy bonitas pero extrañas. Juan compro el libro que todo el mundo habla. Y recibe unas impresiones de este estilo, parece un cuento de hadas poco realizable. Pero ¿porque todo el mundo habla de él?
¿porque parece tan clarificador? Se ofrece al autor que conceda entrevistas para dar respuestas.
Daniel es el autor y en la reunión de presentación, a la que asiste Juan, explica que él no ha inventado nada. Ha ido cogiendo cosas de diferentes filosofías y cree que es por lo que ha caído tan bien entre los lectores.
El turno de preguntas se basan en personalismos, que quieren clarificar su vida. Lo primero que dice Daniel es que no es un guru y que no quiere serlo. Solo ofrecer lo mejor de varias filosofías, que estima son sus máximas. Aglutinar es la clave del triunfo no la continua evaluación de las otras. Juan levanta la mano para hacer una pregunta y tiene la suerte que le pasan el micrófono.
-Daniel quisiera que nos explicara el sentido de la vida.
Daniel baja su mirada hacía el pecho y tras hacer una profunda respiración, contesta:

-Este es el sentido de la misma, lo demás es una bagatela.

domingo, 25 de octubre de 2015

ALEJANDRO, EL YOGUI



El joven de setenta y dos años. A veces la edad fisiológica no esta acorde con la voluntad de hacer, de ser y de sentir. Los años son los que pasan para los demás, yo me encuentro con la energía suficiente para hacer y deshacer. Así piensa Alejandro. Elige un sitio en la playa donde pueda encontrarse a gusto y comienza a hacer su tabla de yoga, separado por una distancia que le da cierta intimidad para su fase de concentración y contacto con su respiración, para percibir todo lo que le rodea. Normalmente siempre empieza así pero curiosamente luego se van acercando personas que empiezan con la curiosidad y luego se van integrando en la disciplina.
La paz de Alejandro es tan fuerte que muchas personas la reciben y quieren ser alumnos de tal persona.
La playa es su camino pero tiene su grupo de aprendizaje y evolución en las técnicas del yoga.
También ha desarrollado como instructor en constelaciones familiares, la influencia de nuestra familia en nuestro inconsciente y como influye dentro de nosotros.
El respeto a lo que comemos y como lo comemos es otra de sus máximas. Lo que le hace que sea una persona que no le sea difícil vivir lo que dice, pues parte de su vida.
Encontró en la sencillez la manera del desapego. Para no tener que transportar una mochila voluminosa, lo cual no le impide el poderse volver. En el ayuno comprendió que era otra manera de desprendimiento.
Siempre ha tenido la seguridad que nunca le faltara de nada, imprescindible, por ello esa mochila no termina por ser un engorro y que afecte a la espalda, que cada paso, no sea un doliente, sino un avance hasta la siguiente meta.

La mirada de Alejandro es profunda pero mas reflexiva que incisiva. 

sábado, 24 de octubre de 2015

LA VELA DE JUAN



Juan coge una vela y la enciende, Pare él tiene un sentido y es el de la iluminación, siempre es necesaria para cuando alguien lo necesita, en este caso es la muerte del padre de una amiga. Así que coge una de las de soporte metálico y la coloca en un farolillo blanco, construido para alojarlas.
El un hecho ritual que acepta como verdadero y como profunda forma de ver la vida. Cuando lo ha compartido con alguien la respuesta ha sido de risa. Las cosas que no son racionales se desechan como una forma irracional y por tanto criticable, la risa es una parte de desprecio, ante lo que se desconoce.
Juan aprendió que en esta vida hay dos cosas muy importantes una es el amor y la otra tener luz, para poder vencer a las tinieblas que entre vez y cuando aparecen en nuestras cabezas. La vela es un buen símbolo de la claridad y por ello cuando los días acortan enciende la esencia. Como recordatorio. Una bolsa aloja las mismas.

Sin afán de proselitismo lo indica a sus amigos y curiosamente algunos instalan la costumbre de prender la llama, todos lo días. A veces una mancha de aceite se extiende lentamente, con la curiosidad que con luces apagadas existe una pequeña luz, que vence la oscuridad, todo un manifiesto. Ya la costumbre es llegar a casa y encender una pequeña vela de iluminación, con sentido diferente al de iluminación que suplen las lamparas y son reflejadas en las fotos que hacen los satélites espaciales en donde la tierra es de noche, la parte que no ilumina la próxima estrella. Son las grandes luces de las ciudades pero quizás si todos encendiéramos nuestra pequeña luz, no haría falta los grandes focos, que todo lo llenan, pero poco clarifican

viernes, 23 de octubre de 2015

LA ABUNDANCIA DE JUAN



Juan, siempre, piensa que la abundancia da lugar a tranquilidad. Lo normal es que si llega tiempo de faltas, solo tenemos que buscar en nuestro armario o en nuestra cuenta corriente todo aquello que nos hace superar la situación.
Cuando acumulamos es como si una parte de nuestra energía se pusiera a trabajar y por ello nos lleva a un cansancio.
Juan no se da cuenta que al aceptar ese pensamiento, nunca nos encontraremos saciados, sino al contrario, seguiremos necesitando mas y mas. Su pensamiento surge de la carencia, por ello la necesidad de poseer. Con la intención de suplementar la anterior.
Juan lleva la genética de sus padres, que pasaron una posguerra, pero también observa que los jóvenes tienen un pensamiento similar, nos afanamos por tener, para que al tener esto, nos de acceso a unas puertas de bienestar y por tanto de felicidad.
Un día se topo con un amigo y estuvieron hablando por la preocupación por el futuro. Esté es experto en inversiones en bolsa, le muestra la facilidad de invertir para conseguir mas dinero sin arriesgar, nada. Le convencieron sus argumentos y decide invertir todo su dinero, con la esperanza de doblarlo en un año. Dejo su responsabilidad en manos de su amigo experto. Todo parece ir bien. Pero a los meses una noticia, convulsiona la seguridad de los valores.
De la noche a la mañana pasa a perder casi todo su dinero, solo puede recuperar una cuarta parte.
Lleno de incertidumbre comienza a iniciar una depresión. No quiere ver a nadie y se siente victima de los tiempos. Ha cometido el error de confiar en su codicia, para perder todo eso que le da seguridad.  Se encuentra voluble y por tanto a merced de los vientos. El deterioro mental y físico, comienza de forma brutal.