martes, 1 de diciembre de 2020

EL VERBO

 

 

  • Que entiendes por verbo, Juan

  • Yo creo que dentro de la palabra verbo se encuentra mucho más que la fonética de signos, se trata de una vibración, eso conlleva gran energía que puede modificar los estados de las personas, Ana. Resulta complicado hacer entender este pensamiento. Estamos acostumbrados a otra manera de pensar. Seria entender que los coches pueden volar, cuando los hemos visto siempre sobre las carreteras y como mucho, por caminos. Nos resultaría difícil entenderlo. Hay muchas cosas que no entendemos por la cantidad de filtros que ponemos. Precisamente éstos nos han sido enseñados y lo único que hacemos es repetir como loros.

    La mesa de la cafetería tiene dos humeantes infusiones con unas tazas blancas, esperando a ser llenadas, una pequeña libreta donde Ana va recogiendo notas de la conversación.

  • Siempre que hablamos hay detalles que no me gustaría perder, por eso me acompaña siempre.

  • En la época tecnológica que vivimos me resulta anacrónico.

  • Puede ser pero en mi es una costumbre que me gusta. Cuando llego a casa, después de cenar, releer lo que he escrito, durante el día. Es mi sitio de reflexión sin presión medio ambiental. Digerir todo lo que los demás piensan o como actúan es bastante complicado.

  • Coincido contigo que aprendemos cosas y las dejamos como realidades.

    El camarero trae un platillo blanco con el tique de la consumición. Las tazas se han vaciado pero un resto queda en el fondo.

  • Te apetece dar un pequeño paseo, hace una tarde buena para estar en un espacio cerrado. Ana asiente con la cabeza, mientras retorna la libreta al bolso. El monótono ruido lleva a otro espacio. ¿quizás otra realidad?

    Testigos de ello, comienzan a sortear personas en diferentes recorridos a su pasear.

viernes, 27 de noviembre de 2020

ALMONDIGAS

 

 

  • Qué tenemos para comer­?

  • Ya sabes, almondigas.

  • Que te cuesta decir albóndigas, como todo el mundo.

  • Así lo decía siempre mi madre y además, esta aprobado por el diccionario de la real academia.

  • No lo dudo pero queda muy paleto. A pesar de estar muy bueno, parece como si se desvirtuara.

  • Al final lo que vale es el mensaje, cuando tu entregas un ramo de flores a una mujer que quieres, sobran las palabras. Una mirada de complicidad, significa mas que mil palabras. No se porqué tenemos que dar tanta importancia a los nombres.

  • Son vehículo de comunicación.

  • Pero curiosamente cada vez estamos más incomunicados a pesar de todos los medios que disponemos.

  • Eso es verdad Juan, difícilmente nos comunicamos y si lo hacemos perdemos el tiempo en lo que pone en la pantalla de nuestro teléfono, ignorando a la persona con la que estamos o el grupo.

  • Si Ana cada vez me voy dando cuenta que nos deshumanizamos y solo miramos nuestro ombligo como centro del mundo. Despreciamos las acciones de otras personas, nos volvemos críticos con todos intentando escondernos para no aparecer con la desnudez con la que accedimos a este mundo. Hay que taparse y no por el estado del clima. Buscando pantallas para permanecer insensibles a reflejos de nuestra personalidad, viendo maldades en los otros, permaneciendo impolutos.

  • Juan estoy de acuerdo contigo, lo que vemos mal en las actuaciones de los que nos rodean es una clara imagen de nuestro interior y nos defendemos como gatos panza arriba, incluso arañando a quien se ponga cerca.

  • Fijate lo que hemos sacado de la almondigas.

  • Vuelvo a repetir que la palabra es lo de menos.

  • En la religión se habla del ¨´verbo¨´ Eso pienso.



lunes, 23 de noviembre de 2020

PASEANTE

 

 

Un paso tras otro, Juan es un andarín. A penas coge el transporte público.

Los dedos se adaptan a todo el calzado desgastado con premura, los pies notan la rozadura donde la piel se ha debilitado. Los fines de semana se olvida de la ciudad residente para cambiar de suelo.

Hoy la lluvia ha hecho acto de presencia, invita a quedar en casa, la pereza no es una constante en Juan. Toma su chubasquero y recoge el billete del tren de cercanías, su inseparable bastón articulado ha sido testigo de muchos ratos.

La estación llega en pocos minutos, pocos pasajeros ante la intensa caída de agua. Una cuesta de tierra precede al impracticable camino. Un primer resbalón hace que tome el apoyo metálico.

Las nubes se meten en día cerrado y la visibilidad escasa, cierra la idea de paseo, pero no en la mente de Juan.

Nuevo sendero en rampa, las piedras son un peligro la sujeción escasa, Juan cae una y otra vez su ropa impregnada es un peso adicional. Al fin una pequeña carretera donde el firme se hace solido, traspasada por ríos de mayos o menor fuerza. La visibilidad negruzca crea un paisaje de anochecer. Su cabeza se mueve deprisa. Tal vez deba volver, la duda surge en un Juan seguro.

El ruido de la lluvia tapa los oídos. Si continua el asfalto le llegara a un pueblo donde tomar un autobús de vuelta. La meta no se ha cumplido pero un paseante debe saber perderse y renunciar.

Dos faros se acercan por la parte trasera por supuesto sin sonido, el agua tiende a apagar la sed en pocas horas. Un quiebro del coche por un arroyo encuentra un cuerpo en su capo. Las emergencias tardan en llegar al cuerpo desmembrado, con canales de sangre aumentados continuamente.

sábado, 21 de noviembre de 2020

LAS SETAS

 

El otoño llega a su meridiano, el sol sigue mostrando su presencia, a pesar de las lluvias que han precedido el día de hoy. Juan toma su anorak y calza sus zapatillas de monte, para dar un paseo por el bosque. Ese lugar tan ansiado por los urbanitas, donde los silencios solo son interrumpidos por algún trino de pájaro o el movimiento de hojas de un animal huidizo,

No pasan muchos cuando entre la hojarasca se ve una seta, mimetizada con el paisaje, a su cabeza le llega una historia de enanitos que moraban bajo un caperuza, cuando su padre le contaba uno de tantos cuentos, que su cabeza inventaba.

Agacho su cuerpo para hincar las rodillas y descubrir. La desnudez del ser le deja ver su pie morado en contraste con su cuerpo color crema.

Juan tomá su navaja y provoca una incisión que libera del suelo el cuerpo. Deposita en una cesta de mimbre y mira alrededor en busca de nuevos miembros.

Unos metros más alla encuentra otra especie diferente pero también comestible.

Sus ojos olvidan las alturas para fijarse en el suelo entre la espesura verde y las hojas con predominancia del color marrón que finalizan el ciclo de la clorofila.

Los árboles proyectan una sombra sin su copa escasa, más pequeña que hace un mes, desprendida de sus manos, verdaderos pulmones que filtran en aire, no siempre listo.

Tras el paseo se sienta apoyado en uno de los robles circundantes, mira los ejemplares capturados y es momento del retorno a casa, donde embotara las diferentes variedades encestadas.

Según vuelve a casa las miradas de otros paseantes se fijan en el contenido colgado bajo su brazo, la jornada ha sido buena y la obtención micológica ha sido buena.

Juan se siente ufano, olvido sus pensamientos rutinarios, compañeros.

sábado, 14 de noviembre de 2020

CORAL

 



Su figura delgada proviene de una mente inquieta, en su busca interior se desplaza a la naturaleza donde encuentra la paz en la inquietud de las aves o en el estatismo? De los árboles.

El cambio de colores y el plumaje le arrojan el color que no cree encontrar en su vida repasada de experiencias que le permiten agarrar lo que tiene junto a ella y la experiencia que la hace valiosa en el arco iris de la vida.

Descubre a los niños como una equivalencia de adultos consumistas, sin encontrar el sentido simple del latido de un corazón. Del pajarillo asustado en las manos de quien quiere poseer o devolver al aire del que proviene en sentido de encontrar su punto de equilibrio.

Con la pequeña azada hace el alcorque para fijar, en el verano la poca agua que recibe del cielo o de la garrafa de cinco litros. Sus manos se llenan de tierra, esa que a veces, es tan necesaria para evitar que nuestra cabeza vuele sin descanso en busca de los sueños reales.

Su ropa oscura manifiesta escondite de su fácil sonrisa. En el maletero del coche siempre lleva una pequeña bolsa con lo necesario para una escapada de tres o más días.

Su trabajo no la llena pero le aporta lo necesario para poder comparar como  es ella misma.

La mano le dio la oportunidad de pintar y expresar el interior. El descubrimiento llego ayer cuando comprendió que las palabras son otro vehículo de comunicación. Donde a poco que se escarben, salen multitud de sentimientos escondidos o ignorados, para llegar a entender a uno de los seres más extraños, nosotros mismos, precisamente ese ser tan raro y cercano , irreconocible por la cantidad de disfraces que la sociedad nos implica a utilizar, olvidando el espejo

martes, 20 de octubre de 2020

LO ÚNICO CIERTO

 

Aquí lo único cierto es que a Jonas, el loco del pueblo, lo encontraron flotando en el rio. Fue un sábado de octubre, cuando comienzan las nieblas matinales y los árboles se visten de amarillo. La noticia corrió como la pólvora entre los cinco mil habitantes.

Todos sabían la costumbre del tonto del pueblo al consumo de alcohol y lo faltón que le transformaba. De una persona bondadosa sin malicia a un ser insultante, por tanta rabia acumulada y ser el cojín de los golpes de las frustraciones.

El rio divide el pueblo, como los bandos de habitantes. Alineados con el actual alcalde y el anterior.

La realidad siempre es diferente según los ojos observantes. El cadáver se llevo al tanatorio en para hacer la autopsia en busca de las causas, incluida el asesinato.

Fueron dos niños camino de la escuela los que dieron la voz de alarma. La policía se encargo del resto.

Jonas vivía solo en una casa baja, su familia le había dejado una pensión que le era entregada en el banco todos los meses.

Había sido comodín para cualquier trabajo, pero siempre el desprecio asomaba en la cara de los contratantes. Si sentía alguna muestra de cariño se derretía como la cera pero era difícil encontrar en un ser inferior.

La tontería es una forma de escape de la realidad, su vida era el papel que le habían asignado y él solo fue representando la actuación de su vida, nunca se rebelo ante ello.

La realidad parece tener forma de espejo y es la única forma de encontrar la certeza.

El rio se comporta como tal y en momentos de luz adecuada se manifiesta de la misma manera.

Jonas se haya sobre las aguas pero boca abajo es momento de encontrar su sentido. El no buscado.

lunes, 12 de octubre de 2020

EL SOBRE

 


Juan dejo una carta con su sello puesto y la dirección impresa, dentro plegó tres folios para que abultase. En la parte posterior no había remitente la dejo sobre un banco del parque, enfrente el buzón de correos.  Se sentó en un banco cercano para ver el comportamiento de la gente ante el objeto abandonado.

En el fondo la curiosidad de las personas es el motivo de su experimento, cerca un buzón de correos de esos que tantos había y ahora el correo electrónico los suplanto y dejaron de ser útiles.

Es sábado luce el sol en el espacio otoñal. Muchas personas pasan por la isla verde. Deja el anzuelo y marcha al lugar de observación.

No tarda mucho en pasar una pareja y ver el sobre,como si se hubiera caído. La mujer lo toma y nota el peso pero lo vuelve a dejar tras mirar hacía todo los lados. Juan emboscado en un libro, pasa desapercibido.

Otro hombre que pasea su perrito descubre el sobre, lo toma y mira alrededor en busca del dueño. La calle que figura es una calle cercana. Pero la curiosidad le lleva a guardarlo en su chaqueta. Miles de fantasías surgen en su cabeza surgen en su cabeza.

Juan le sigue para ver que no pasan doscientos metros extrae el envoltorio. Su cabeza le trae mala conciencia y tiene que asegurarse de no haber testigos. Como siempre, hay alguno, pero los sentidos lo impiden ver.

Despliega las paginas y unas frases de reproche por la conducta del lector. Lee deprisa y un sentimiento de culpa llega a una turbada cara. Lo siguiente es destruir el contenido y depositar en la primera papelera, como cuando hace con la bolsa de excrementos de su mascota, vaciara su sentimiento de culpa, ese que había creado tantas cosas.