martes, 25 de agosto de 2015

OTILIA Y SU CÁNCER




Se llama Otilia, tiene mas de los setenta, ha pasado por la tragedia de la extirpación de un pecho tras sufrir un cáncer del mismo. Hasta aquí todo puede ser normal, esto sucedió hace veinte años, seguimos en la normalidad, por supuesto de su vida. Cuando hablamos con ella, nos habla de su desrelación con su marido, hace treinta y siete años. Se le comenta que este puede haber sido el origen de su cáncer, quedan los puntos suspensivos, que tiene que ver sus desencuentros con su marido el origen de su cáncer. Se le explica la relación entre cuerpo y mente sin resquicio para las necesidades, que difícil hacemos el entender la vida de otra manera. Pero Otilia es fuerte y comienza a comprender, lo que se le va comentando.
Otilia no es una septuagenaria al uso, se informa en Internet de todo esto, explora en lo que se le dice y lo contrasta con otras fuentes. A veces los puzzles encajan a la primera y es el caso de ella. Comienza a entender que ella es la protagonista de su vida. Que ella puede modificar las circunstancias de su destino. Que raro resulta sentirte esto.
Otilia acepta esto y llega a plantear el divorcio con su marido origen de sus desencuentros y que sea ella la que ha sufrido en sus carnes, la propia enfermedad, del origen maldito de la enfermedad en ella desarrollada, cáncer.
Ahora entiende el porque de las cosas, sabe que ella lleva el volante de su vida, por tanto debe elegir destino, curiosa cosa que siempre se abandona para exigir a los demás de su responsabilidad, así nos quitamos presión y podemos vivir mejor, por lo menos en apariencia.

Otilia es fuerte y da una lección de comprensión y valentía, ejemplo para cualquier persona.


lunes, 24 de agosto de 2015

EL DOLOR DE JUAN



Juan siempre sufre de lumbalgias ocasionándole vivir en una limitación de sus actos físicos. Su gesto de dolor, ha permitido que arrugas se alojen en su cara, tras el entrenamiento de contracción de los músculos de su cara, como si hubieran ido al gimnasio y los movimientos repetitivos hubieran dado el cambio en las facciones de la cara.
Hombre profundamente temeroso va encadenando un dolor que llega a pensar si va implícito con él. Precisamente, esa amargura se va llenando a su comportamiento social y le esta llevando al bode del hurañismo. Las visitas al medico se traducen en continuos relajantes musculares y antiinflamatorios, cóctel, que no le da resultado, mas que a corto plazo. Uno o dos días y vuelta a empezar. Llego a probar estiramientos que como le producían dolor los evita como si viera la cara del demonio. Los masajes eran un paño caliente, bien para hoy hambre para mañana.
Desde que despierta la mueca de dolor es su fiel compañera.
Hoy recibe la visita de una ex-compañera. Que le hace reflexionar el por qué se encuentra así. Juan se pone a la defensiva, defendiendo que su problema es genético y por tanto no tiene solución. Su padre y su madre lo padecían, así tiene la justificación para no sentirse actor de su vida.

La reflexión para que cambie de manera de ver las cosas le queda implantada. La marcha de su amiga le deja en una reflexión que no había conocido era una nueva compresión de toda su vida. Cosa que se hace difícil, tras haber asumido que era un defecto de fabrica. Entender de la responsabilidad de nuestros pensamientos en el aspecto físico, es realmente complicado entender. Pero los pensamientos son como la catarata de las fichas del domino comienza a funcionar, una vez más.

domingo, 23 de agosto de 2015

GRACIAS



Que palabra más simple y conlleva tantos sentimientos, tampoco utilizada, como si todo lo que recibiéramos fuera una cosa que nos pertenece. Pero la reflexión es ¿algo nos pertenece de por si?Tenemos derecho al aire, al agua a los alimentos, al resto de personas que viven con nosotros.
Creo que debemos ser agradecidos a todas las cosas que nos rodean. Encontrar la belleza del agradecimiento, en todas y cada una de las fases de nuestra vida. Realmente no hay que estar pendiente de ello a cada instante, pero si buscar unos momentos para hacerlo, que normalmente suele ser antes de caer en el sueño. A última hora de la noche, pero que cada persona busca su hueco de reflexión y agradecimiento.
Realmente cuesta muy poco y se recibe mucho. Porque nuestra vida es un continuo dar y recibir. Pero depende que plantemos eso mismo recolectaremos, por ello no debemos de perder de vista este aspecto, no esperemos cosechas de cosas que no hayamos plantado anteriormente, dice el dicho quien siembra truenos recoge tempestades, pero también quien pone cariño recibe amor. Aquí la cosa cambia.
Por ello si hablamos de cultivo debemos de pensar que toda la tierra necesita un cariño una dedicación y un riego, que solo se consigue con nuestra actitud, no hay que olvidalo sino la cosecha se vendrá abajo y sera un desastre. En nosotros esta ese cambio tan necesario para todos.

Por ello surge una señal de agradecimiento a todos vosotros que estáis leyendo estas lineas, pocas o muchas depende de nosotros, pero que se unen en unos cuentos de trescientas palabras, y este solo se me ocurre con la palabra que encabeza el cuento que esta en la pantalla de vuestro ordenador o tablet o donde lo leáis, por ello tengo que sembrar, muchas GRACIAS.

viernes, 21 de agosto de 2015

CON LLEGAR, ANTES DE COMER



- Con llegar antes de comer. Esta es la respuesta que da Florencio a un desconocido sobre la tardanza de los autobuses en verano.
Florencio salio de casa con la intención de no estorbar en las funciones caseras de su mujer, Emilia, aunque es la disculpa para no tener nada que hacer, en las tareas domesticas.
Sus objetivos han cambiado con el paso del tiempo, se resumen a las comidas, dormir por la noche y las citas en los especialistas médicos, que tratan de paliar sus goteras con parches farmacéuticos. Aprovecha las ventajas del billete de jubilado para desplazarse, siempre, a territorios conocidos y donde no dar pasos de más, algún banco le sirve de cobijo y conversación con otro u otra de su edad, que suelen ser los mejores clientes. A pesar de la demora del bus hoy llega antes al hogar.
Emilia siente su territorio invadido y le hace saber lo pronto que ha llegado. Por ello le encarga que baje a comprar unas cebollas.

La discusión esta servida. Florencio arguye que esta cansado. Mentira que no se sustenta con el pronto retorno a casa. Emilia sigue en su lucha para que su esposo desaparezca de su territorio y las voces comienzan a hacer acto de presencia y con ello las agresiones verbales. El marido quiere salir de allí y toma la chaqueta y sale de casa, con tan mala que tropieza con el felpudo para desequilibrarse y dar con la barandilla en la cabeza. De la desorientación a una brecha que permite el paso de una gran cantidad de sangre. La tragedia esta servida tras los entremeses. Salida de vecinos asustados por el golpe y llamada a urgencias. Traslado a el hospital para valorar daños y hoy no toca comer, por los puntos administrados y el tiempo esperado.

jueves, 13 de agosto de 2015

CONTRADICCIONES



Clara se encuentra a gusto con su paso que la encanta y que la ahoga. Pero como es posible que dos cosas contradictorias te hagan sentirte bien y mal a la vez.
Clara trata de explicar su sentimiento mientras cierra los ojos, mostrando las patas de gallo que van a juego con las arrugas de la frente.
Hace una descripción de su pasado tormentoso y sus lados donde se ha encontrado bien, por ello sopesa los sentimientos de uno y de otro lado. Pero lo que subyace es un terrible miedo a cambiar, por ello se aferra con uñas y dientes a lo que siente como una propiedad que la aporta la base de su vida. El pasado puede ser una maleta muy grande sin ruedas para transportar lo que implica un inmobilismo pero con la seguridad que lo tiene todo. Todo esto en la volatilidad que tienen los recuerdos.
A Clara le informa Juan de este hecho. Si nosotros cogemos una semilla y la vamos dando cariño y riego esta planta crece y se puede convertir en un árbol, del que podemos sentir que nos puede quitar nuestro espacio psíquico.
- Es muy fácil hablar de los cambios y de lo fáciles que pueden ser, pero yo no los siento así.
- Todo en nuestra cabeza es fruto de nuestra creación, por lo tanto somos dueños de hacer y deshacer. Responde Juan.
- En el fondo es miedo a dejar, ya se que tengo muchas cosas que me encadenan, pero es parte de mi bagaje. Dice Clara.
- Cierra los ojos e imagínate que estas en una playa que paseas por ella, junto a las olas que rompen en tus pies. ¿lo ves?
- Si el agua esta fresquita.

- Ahora abre los ojos, la playa no esta aquí.

miércoles, 12 de agosto de 2015

LAS TRES RAZONES



- Esta vida es una mierda. Dice Ángel a su amigo Ion.
- De verdad crees que todo en esta vida es una mierda.
- Ion, he perdido mi trabajo, me ha dejado mi mujer y estoy pendiente que me quiten el piso.
- Es verdad que es una situación embarazosa pero hay mas cosas en nuestra vida, existen mas cosas por las que sentirte bien.
- Muy bien te reto a que me las digas.
- De acuerdo, te voy a decir solo tres, aunque hay muchas más. La primera: puedes respirar, la segunda cuando tienes sed puedes beber agua y la tercera cuando tienes hambre puedes comer algún alimento.
- Ion, eso es ridículo, ya se que puedo hacer esas tres cosas. Pero eso no solucionan mis tres problemas.
- Es cierto pero son cosas que están en tu mano, las otras como el trabajo, amor y vivienda no lo están y sin embargo no las damos importancia, solo damos importancia a lo que tenemos y cuando lo perdemos, nos ponemos tristes y juzgamos a la vida. Todos sabemos que podemos tomar aire, varias veces por minuto, podemos consumir agua o tomar algún alimente. Pero para nosotros no le damos valor como si fuera un bien que forma parte de nosotros. Algunas cosas no están como quisiéramos que estuvieran pero eso no nos da pie a juzgar nuestra existencia como un residuo. Tenemos una serie de cosas por las que estar bien, nosotros colocamos nuestra escala de valores y ahí, colocamos, sobre todo, bienes materiales, como muy importantes porque son tangibles. Dice Ion con énfasis.
- Pero eso es como no querer ver nuestra realidad. Contesta Ángel.
- La realidad es la que queremos que sea. Subraya Ion.
- Es fácil decir...
- Y hacerlo. En nosotros está.


lunes, 3 de agosto de 2015

EL ESPECTADOR



Juan es el prototipo de espectador. Le encanta ir al cine, al teatro, a cualquier espectáculo donde él se siente espectador. Esto le lleva que al ir a cualquier ciudad busque un banco en una calle concurrida, o la terraza de algún bar y quedarse a mirar. Muchas veces las colas formadas para hacer cualquier compra, le valen para ser observador.
Juan no le gusta la vida de ser actor, sino de la reflexión, donde tanto se aprende, pero donde la vida se convierte en una película, donde no te sientes identificado con tu propia vida. Esto conlleva a un sentimiento de ensoñación, donde eres parte de un sueño, donde sabes que tarde o temprano te despertaras y todo habrá acabado, por lo menos el sueño en el que estabas inmerso.
Juan vive solo, quizás por evitar compromisos, de tener que hacer un trabajo común, tira para tras el compartir su vida con nadie. No tiene la necesidad de sentirse parte de la vida de nadie.
Su trabajo en la portería de un edificio hace, que mucho tiempo se convierta en la rutina de un tele espectador, sin mucha necesidad de comunicar con los vecinos. Gracias a que es un edificio nuevo, donde nadie conoce a nadie, ni hay la necesidad del trato normal.

Hoy es diferente, se produce un incendio en la sexta planta y el gestiona la llamada a los bomberos, ante la llegada de estos, se le solicita la llave de acceso a la vivienda y le piden que les acompañe, cosa que ya deja de hacerle gracia, ya se esta convirtiendo en parte del papel. Hubiera preferido observar desde su puesto privilegiado todo lo que allí esta acaeciendo. Pero al abrir la puerta una bocanada de humo y fuego le lleva a tirarse al suelo y revolcarse.