viernes, 31 de agosto de 2018

ES NECESARIO QUE CREZCAN FLORES A CADA INSTANTE




Decía una canción: “es necesario que crezcan flores a cada instante”. Juan siempre ha pensado que las metáforas es una manera de manifestar pensamientos. También recuerda que alguien te pide que expliques el sabor de una manzana, la masticas y le ofreces la misma ensalivada y molida. Todas las metáforas le llevan a escribir pensamientos, es más fácil entender una manera de comprender con ejemplos que con la manifestación pura y dura del mensaje.
Cuando enseña estás notas a su amigo Manuel, discuten sobre la manera de enfocar las cosas. Manuel piensa que cuando se da la fruta mascada la persona puede quedarse en el acto del ejemplo sin entender lo que quiere representar, cual es la intención de la idea, por tanto se pierde la fuerza, al diluirse dentro del ejemplo.
Juan trata de explicar su manera de pensar, pero ahí esta Manuel para contraponer el pensamiento diferente.
Manuel explica que cuando tienes que usar un destornillador tienes que pensar cual es el mas útil en cada momento. Puede ser el de pala o el de estrella, lo importante es tener tu caja de herramientas que esta alojada en tu cabeza y por ello son las recursos para usar en cualquier situación que se presente, ese quizás, sea el éxito de la comunicación cuando se hace persona a persona.
Juan reflexiono y dio la razón a su amigo. Aunque se necesite un destornillador no cualquiera vale. Le llego de nuevo la estrofa de la canción anterior y comprendió que todo el mundo no tiene que entender el mensaje que ella lleva.
Manuel le hizo ver que una semilla tiene su tiempo de germinación, las ideas ,a veces se manifiestan como ellas, de momento no se entienden pero, sin saber porqué, un día se desarrollan y generan una nueva planta.

lunes, 27 de agosto de 2018

EL VOLUNTARIADO DE JUAN




Juan es una persona que ansia ayudar a los demás, busca en ONG para ejercer su actividad de voluntariado. Su tiempo libre esta repleto de actividades para los demás. Cuando termina la semana está exhausto de las actividades desarrolladas. No ve a nadie y se dedica a descansar y hacer las tareas de su casa. Pero ese afán desmedido le llega a alterar sus planes y ocupar sus días libres por acciones hacía los demás.
El otro día se encontró con Mateo, otro voluntario más curtido y hablando de su trabajo de voluntariado le dijo:
Juan aunque dedicáramos hasta nuestras horas de sueño no solucionaríamos el problema de los demás. Por ello he decidido dejar mi trabajo solidario.
La respuesta de Juan fue de preocupación: no podemos dejar de ayudar, hay muchas personas que nos necesitan.
Mateo respondió: ya lo se, pero ha llegado un momento, que he sentido no hacer mi propia vida, sino la de los demás.
Juan se apresuro a decir: eso es muy egoísta.
Tal vez esto sea así pero he llegado a la conclusión que si queremos ayudar a otras personas, nosotros nos tenemos que encontrar bien, por ello ni valemos para los otros ni para nosotros mismos, ¿donde ves el egoísmo? En principio nacemos libres, podemos elegir que posición podemos tener en la vida: la de ayudantes es una tarea muy pesada que llega a quemar. Mateo estaba tan seguro de lo que decía que movió los cimientos del pensamiento de Juan, que en principio, sentía esas palabras como las de un traidor. Aunque cerro los oídos para no escuchar, y a la vez, reflexionaba.
Cuando se despidió de Mateo, Sintió que el suelo ya no era tan firme, hasta se movía, como una baldosa mal puesta, volteo atizando su tobillo, produciendo dolor agudo.

viernes, 24 de agosto de 2018

EL ARQUITECTO DE SOMBRAS



Juan piensa que un constructor de sombras siempre necesita una luz, sino es imposible que se proyecte nada.
Las sombras siempre crean inquietudes, sirven de escondites para quien no quiere ser descubierto. Perro en la mayoría de la gente no suelen gustar excepto en los meses tórridos o cuando el sol da excesiva temperatura.
El foco puede ser el sol o cuando ha llegado a su ocaso la proyección de un foco de luz artificial. Un arquitecto siempre debe mirar a la bóveda celeste para saber las diferentes posiciones solares para la creación de las mismas, por ello debe hacer cuatro parajes que coincidan con las estaciones del año. Siempre teniendo la referencia solar busca la posición con faros instalados a diferentes alturas que simulen la luz solar, para los días nubosos y que reflejados sobre diferentes esculturas proyecten la sombra buscada, claro la imagen solo durara unos quince minutos para pasar a la siguiente así hasta que el sol se oculta en el oeste.
Juan diseño este parque para crear unas formas concretas que tenían su éxtasis el los solsticios de verano e invierno. Como un parque temático concibió
este lugar.
Los focos se adaptaban al movimiento del sol por lo tanto eran fieles a su proyección. El juego de luces y sombras le llevo mucho tiempo el diseño.
En la puerta pondría una frase que dijera: “Para que existan las sombras es necesario la luz”. En su afán de quitar el miedo que puede generar las mismas. Creando unas formas curiosas en las esculturas que no se podrían creer mirando las mismas.
Presento el proyecto a una empresa inversionista pero dejo espacios para incorporación de nuevas figuras.
Cuido tanto los detalles que cualquier hora del día que se podían observar las sombras, y cualquier día, era posible verlas.

jueves, 23 de agosto de 2018

LA IRRITABILIDAD




Cuando observa Juan a las personas a su alrededor, descubrió el grado de irritabilidad que existe. Comenta con su amigo Miguel.
  • Cuando voy con alguien que conduce, muestra el malestar con las acciones de los otros conductores, siempre se va descubriendo lo que los otros van haciendo mal. Pero se habla de la situación política y se recurre a lo mal que hacen los gobernantes. Estamos en una situación critica generalizada, en la que pensamos que todo se puede mejorar.
  • Es verdad, pero hay cosas que cantan mas que otras. Responde Miguel.
  • Lo digo porque manifestar así es como mostrar un malestar personal, pero si lo pluralizamos se convierte en sentimiento colectivo en negativo.
  • Siempre es un síntoma de que algo esta enfermo en nuestra manera de pensar. Miguel mira a su amigo con fijeza.
  • Esto llega a plantear si la vida que llevamos es la adecuada. Sentencia Juan.
  • Pienso que es un pensamiento colectivo y nosotros como personas independientes podemos cambiar el valor de las cosas. Pudiendo cambiarlo. Solo de nuestra mano se puede conseguir. Un Miguel conciliador responde pausadamente.
  • Recibimos muchos mensajes para actuar de esta manera, que consideramos como normal, por lo tanto valida y aquí radica todo el problema. Si nuestro comportamiento ante esas situaciones es de otra manera, estaremos rompiendo el sistema de ser altavoces, de una situación que no queremos.
  • Si lo normal es mirar con desprecio, alternar con una sonrisa. Creo que es un deber el hacer de esa manera.
  • Cada vez se más gente con rostros serios, grises, apagados. Quizás sera mejor aplicar el resto de colores que nos hace sentir de otra manera, al igual que el sonido de funeral, nos apaga pongamos ritmos que inviten a bailar.
  • Estoy de acuerdo.

martes, 21 de agosto de 2018

LA CUEVA DE LOS FRANCESES




Juan estaba recorriendo la comarca donde había ido a descansar, se había informado de los diferentes senderos entre montañas y árboles. Un vecino le hablo de una cueva en aquella zona y fue tres días allí, un impulso le abrió esa comarca, para él desconocida. Se llamaba cueva de los franceses, porque se refugiaron en ella, un destacamento en la guerra de la independencia. Una masacre se llevo acabo allí, como venganza a las acciones ejercidas por el ejercito francés. En la zona estaban orgullosos de la hazaña. Juan estudio los sucesos acaecidos hace tanto tiempo para descubrir un entorno esplendido.
Un pequeño arroyo abastecía de agua unas huertas que había más abajo.
La cueva estaba cerrada con una pared de ladrillo como queriendo esconder la muerte de diecisiete personas. Les tuvieron acosados durante ocho días, acabados por introducir, por una de las vías de respiración, una humareda que les obligo a salir para entregarse, pero al estar fuera fueron masacrados y sus cuerpos descuartizados. La rabia acumulada se desparramo y solo quedaron jirones de uniforme y brazos y piernas desmembrados. Se enterraron en un túmulo próximo y el lugar quedo en los anales de las leyendas negras de la zona.
Subiendo entre piedras descubrió el lugar por donde habían metido ramas verdes encendidas que origino la salida de los escondidos.
Juan se sentó como queriendo conocer el suceso por el que había pasado más de dos siglos, pero solo una pequeña brisa y el canto de algún pájaro era toda respuesta. Como toda crónica negra permanece escondida en la cabeza de los habitantes.
Sin dar razón a la estupidez humana en comportamientos tan encarnizados, abandono el paraje. La cueva de los franceses permanece en el interior de las personas que creyeron encontrar un refugio. En un sitio, ahora tapiado.

lunes, 20 de agosto de 2018

LA PRISA




Escribir sobre la prisa, es escribir sobre nuestro tiempo, donde queremos que las cosas, que deseamos, perduren y sin embargo, vamos con impaciencía a todos los sitios, en las grandes ciudades, donde existe una capacidad de contagio, sin obedecer a causa racional.
En un mundo donde las personas mayores van corriendo a cualquier sitio, incluso cruzando calles por sitios no habilitados para ellos, solo con la ayuda de su bastón.
Los niños también se aburren por ello hacen las cosas con premura en un empeño contradictorio. En los juegos se tratan de terminar lo antes posible, incluso se buscan atajos para resolverlos. Luego viene otro problema una vez resuelto deja de tener emoción por ello se acumulan en el rincón de lo prescindible.
Con la comida ocurre de igual forma, no se saborean los alimentos. Los paseos se convierten en competiciones. Nadie se atreve a parar y por ello fuera del sistema, la marginalidad esta mal vista.
El coleccionista que dedica su tiempo libre, a armar las piezas que contiene una caja, se afana en terminar lo antes posible. Las carreras nos persiguen y por supuesto nos atrapan, como consecuencia, seguir deprisa a pesar de la artrosis.
Las comunicaciones son muy rápidas, disponemos de documentos, fotos y hasta vídeos de cualquier cosa al instante.
La pregunta que surge a continuación es: ¿se nos olvido vivir? ¿hemos relegado a seguir los ciclos de la naturaleza, de los animales y plantas? Por un ritmo innatural. O ¿como la vida es corta, hay que vivir lo más rápido posible? Quizás el problema este en esa manera de ver las cosas.
Se me olvido deciros que se me esta haciendo tarde, voy a coger las zapatillas de deporte y e ir a correr, a lo mejor me encuentro en el camino, a la vida.

viernes, 17 de agosto de 2018

EL BOCADILLO DE LA COMIDA




Juan suele llevarse un bocadillo que comía en el parque a la hora de la comida, salvo cuando hace mal tiempo que lo hace en la cocina de la oficina. Pero le gusta salir y ver cosas diferentes al ordenador y a los diferentes papeles que tiene que clasificar y responder. Otros compañeros comen allí o en un restaurante que tienen un menú ajustado de precio. Un banco vació o apoyar la espalda en uno de los diferentes árboles. Durante esa hora suele llamar a amigos o hasta leer unos párrafos del libro que nunca se termina. Esa hora que parte su jornada laboral, la tiene como imprescindible y liberadora de un ritmo monótono.
Su trabajo lo sentía como un plan económico, trataba de hacerlo lo mejor posible pero no llenaba su vida. Disputas con sus compañeros le hizo separar de ellos. Les llego a ver grises, que no le aportaban nada especial. Por ello solo mantenía una relación laboral.
Todo llevo a una incertidumbre sobre que estaba haciendo en su vida, no se sentía autor de su vida solo actor en una obra que ni le iba ni le venía. La empresa decidió hacer horario seguido durante los meses del verano. Esto le dio tiempo de reflexión sobre que hacer. Como no encontraba salida busco ayuda psicológica que le abriera nuevas perspectivas de vida. En esa búsqueda, le fue fácil saber lo que no quería pero también se abrieron nuevos caminos por recorrer.
Cuando pensaba en ese bocadillo que engullía a la hora de la comida, se dio cuenta que no era la forma de seguir mucho tiempo. Vio la necesidad de sentarse en una mesa y comer alimentos más elaborados. Lo siguiente era hablar con la empresa para salir de su relación laboral y buscar mesa para comer.