jueves, 9 de noviembre de 2023

SALA DE ESPERA

 SALA DE ESPERA



Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de esperar. Primero tienes que ir a una maquina, que tras pedirme unos datos te facilita un numero o letras y numero para que mires si concuerda con el que aparece en una pantalla instalada en la sala donde tras un sonido estridente te avisa cuando ha llegado tu turno de acceso. Entre los diferentes turnos en el lado izquierdo aparece más información como si fuera una pantalla de televisor. Cuando, llegamos se van llenando los bancos frente a quien nos llama, la pantalla dicha. Hay personas que no despegan su vista de la misma, no vaya a ser que se nos pase el turno y vuelta a empezar. Mi vecino de asiento no baja la cabeza excepto para ver convulsivamente el reloj sin darse cuenta que tiene una ventana dentro del llamador. Tan atento esta que se le abre la boca indicador de su actitud pasiva, también mira el numero de orden impreso en un papel, de reojo miro que es el siguiente al mío. En un minuto han empezado a llamar más deprisa, ha debido de terminar el tiempo para el desayuno. Se empiezan a dejar conversaciones para no dejar de estar atentos al próximo sonido. Quedan pocos números para mi turno. La pantalla se pone en blanco y deja de avisar. Son los propios empleados para avisar de los turnos, por haber avisado de la incidencia. Un relax se manifiesta en los congregados, mi vecino baja la vista, ya solo mira su reloj pero su llamada no llega, al verme levantar, se mueve en el banco corrido para un salto de resorte para terminar pronto su gestión. Como yo lo he hecho, no miro a los que quedan es mi momento y mi tiempo, que iluso soy, olvido la sala.

domingo, 30 de abril de 2023

OTROS MUNDOS

 

El periódico de hoy tiene en su cuarta página, una noticia sobre que se ha detectado sonidos fuera de la tierra, como si otros seres quisieran ponerse en contacto con nosotros, los terrícolas. Comienzan las especulaciones sobre cómo podemos entendernos con ellos. Ya se escribe por el tiempo que puede llegar para poder llegar a una compresión con esos otros seres.

El sueño de la expansión ya está aquí. El dinero a emplear el tiempo y el ajuste de ordenadores con altas capacidades, comienza a bullir.

Nos olvidamos que en la tierra también existen otros seres y no se nos ocurre llegar a una comunicación con ellos, no están tan lejos como otras galaxias. Se llaman animales y las plantas. Al estar tan cerca quizás no sean importantes. Los reyes de la creación desprecian a los otros que comparten planeta.

Siempre es más interesante preocuparse por otros humanos más lejanos que nuestros propios vecinos, tal vez en el piso de al lado.

Las contradicciones las aumentamos según ¨progresamos¨ difícil respuesta a quien no quiere entender que lo que está arriba está abajo. Nada nuevo pero que ni se para a pensar que la naturaleza es un conjunto de mundos, mineral, animal y humano, pero en la misma escala. Por supuesto que esa natura integrada en las otras galaxias y somos parte de un todo. Nuestra mano no es autónoma de los pies ni de la cabeza como un orden, ninguna es superior a otra parte del cuerpo. Así se puede explicar lo que evitamos comprender y es tan simple como queremos que sea, pero lo más complicado sea la mejor demostración de presentarse como entes superiores. Siempre hay que vencer sin darnos cuenta que volvemos al punto de partida.

La noticia morirá como otra de cada día, desaparecerá por magia.  

miércoles, 15 de marzo de 2023

SILENCIO... SILENCIO... SILENCIO...

 

“Buenos días, señoras y señores representantes…

 

Hoy es el gran día para Juan. Va a dar un discurso ante la nación. Es el hombre que siempre tiene argumentos para cualquier situación, incluso cuando no los tenga en estados comprometidos, allí esta su razonamiento para encontrar y convencer a las personas que le escuchan. No necesita papeles escritos como guion, todos los recursos están en su cabeza. Viste un traje de alpaca gris y camisa rayada.

 

Pero no sigue hablando…  silencio…   silencio…  silencio…   Juan no es capaz de articular palabra. Le traen una botella de agua, pero sigue sin decir letras. Las cámaras de televisión enfocan cada gesto de desesperación del orador, silencio… silencio…  Nerviosismo general. El encantador de serpientes como le llama la oposición, se frotan las manos. Ven caer a un ídolo que les ha hecho mucho daño, con sus argumentos.

 

Juan abandona el atril, va hacia el medico del hemiciclo como si tuviera el poder de devolver el habla a su garganta. Una linterna ilumina su garganta en busca de explicación. Pero nada aparentemente extraño aparece. Vuelve a ingerir agua en busca de humedad. Silencio… Silencio… Silencio…

El día se presentaba esperanzador y termino en silencio… silencio… silencio… Las especulaciones comienzan a surgir desde cualquier sitio, incluso se sugiere un envenenamiento. Se ha abierto el nuevo teatro, donde no faltan técnicos que den su parecer ante lo acaecido. Hoy llena de contenido las tres palabras mudas. No caben otras. Mientras todo el mundo tiene prisa por hacer otras cosas. Moviendo sin un rumbo conocido, aparentando un mostrar el trabajo que tienen, aunque no exista.

jueves, 9 de marzo de 2023

SONANDO EN LA PUERTA DE ALGUIEN

 

Aún sigue pensando en la conversación que tuvo esta mañana con una amiga sobre la muerte. Ese fantasma que no gusta tocar, por si estuviera maldito y pudiera inocular cualquier sentimiento contrario a la vida. Juan empezó diciendo porque vivimos morimos, pero es tan fácil opinar desde fuera, no cuando está sonando una llamada en la puerta de alguien.

En un árbol cercano cantan unos pájaros que te abstraen de cualquier pensamiento. Son capaces de desplazarte al mundo de la vida a esa que ocurre mientras estamos sentados en un sofá y notas como su paso es una perdida, teniendo un sentimiento de culpa que puede llegar a angustiarte y sentir desaprovechado tantos momentos que, por supuesto, no volverán a pasar. Esa vida que se esparrama como el agua en la palma de la mano, a pesar de intentar retener lo máximo posible, por mucho que ahuequemos la palma solo retendrá una cantidad mínima en un espacio de tiempo corto.

Los cuarenta años parece ser una cifra en la que la vida te dota de experiencia suficiente para recapacitar cosas de una forma avalada por la llamada experiencia que, al fin y al cabo, es solo personal no universal, cada uno recibimos de una manera u otra, la misma. Juan se encuentra en la mitad de la década. Adapta lo dicho por el resto como si volviera a ser para todo el mundo.

Vuelve a llamar a su amiga para puntualizar reflexiones que la dijo esta mañana, pero sin haber madurado, pero la llamada no tiene respuesta. Un poco frustrado, inicia su paseo por el parque en busca de respuestas, pero allí solo encuentra vida, excepto en algún árbol talado con síntomas de pudrición en su interior. Juan comienza a ver analogías en su debate interior que le ha traído.